
Capítulo 1
Vuela Vuela

La seta roja parecía demasiado perfecta. Como si alguien hubiera dibujado la seta más bonita del mundo y la hubiese colocado en el bosque.
Magali tenía hambre. Su estómago gorgoteaba locamente. ¡Zoing, zoing, zoing, wrrrrrrr, gog gog gog, qing qing qing qing qing qing! Se agachó para coger la seta.
―¡No la cojas! ¡Es veneno! ―gritó Mishka.
―¡Te equivocas!
―¡Tengo razón! ―La nariz del conejo se movió.
La marmota negó con la cabeza.
―¡Te equivocas!
―¡Tengo razón!
―¡Te equivocas!
―Pues entonces, cógela. Cómetela. Luego, vomitarás así… ―Mishka se inclinó y abrió bien la boca. Dijo―: ¡Beeeeeeeuuurrrrrrrrrrrrrrk!
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